miércoles, 15 de diciembre de 2010
No me puedo ver
Después de tanto tiempo de no hacerlo, volví a mirarme al espejo, a sentarme en frenté de él y a intentar hablar con claridad y de sincerisarme en todos los sentidos. Eso fue algo que siempre me resultó porque, al mirarme, sabía que a mí no me podía mentir. Pero esta vez algo fue diferente. Me miré y empecé a llorar. Las palabras se atoraron en mi garganta y permanecieron ahí, sin dar señal de querer salir. Lo único que no pude dejar de hacer fue llorar. Ya ni siquiera conmigo puedo hablar. Hay tantas cosas atoradas en mi cerebro que siento como de a poco me van consumiendo. Tiene tanto poder sobre mí, TANTO. Es evidente que nunca voy a poder borrar la parte negativa. Es algo que va estar latente siempre, sin importar el esfuerzo que haga para eliminarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario