No me gusta la Navidad, me causa tristeza. Quiero llorar, meterme en mi cama y quedarme ahí, zumbida en un sueño lleno de nada. No darme cuenta de que la vida continúa, de que me estoy perdiendo un montón de cosas.
No lo puedo entender. Lo intento, quiero ponerme en el lugar de los demás pero no puedo. Es que mi pensamiento es TAN diferente que no hay chance de que lleguemos, si quiera, a un punto medio.
¿Por qué sos así? Es decir, es verdad que por muchos años no te traté bien pero vos solo te acordás de lo malo. No podés guardar en tu memoria y aferrarte a las cosas buenas que hice por vos. No te digo que me tengas que hacer un momumento pero podrías entender que las cosas malas que te hice fueron juegos de niños. ¿Por qué sos tan rencoroso? No te das una idea de lo que te necesito hermano. Quisiera que me abraces en este preciso momento, tal como lo hacías antes. Me haría TAN bien.
Y hoy tampoco estás. No sé por qué me sorprende tanto. Mi memoria no tiene ninguna foto con vos en Noche Buena. ¿Por qué? Aaaaaaaaahhhh, sí, ya me acuerdo. No me querés lo suficiente como para decidir pasar conmigo Navidad. Quiero estar con vos papá, ¿es muy difícil de entender? Vení, rescatame ya por favooooooooor!
Dios mío!!!! No puedo eliminar ningún pensamiento malo de mi cerebro. Mi cabeza no para un segundo de destruirse. Y me destruye a mí. Cada día que pasa me cuesta más sobrellevarlo. El día que no lo tolere más, ESE día todo va a terminar.
sábado, 25 de diciembre de 2010
viernes, 24 de diciembre de 2010
martes, 21 de diciembre de 2010
No quiero comer
Tengo más hambre del que quisiera. Sé que no voy a poder terminar el día sin comer toooooooooooodo lo que se me cruce. Me irrita demasiado esta situación. No quiero comer, no quiero, no quiero, no quiero, no quiero, no quiero, no QUIERO. ¿Acaso no le alcanzó a mi organismo todo lo que ingerí desde el viernes hasta el domingo, incluso lo de ayer a la noche? Tal vez estaría bueno volver a ingerir pastillas para adelgazar.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Bronquilla
Estaba en el gimnasio cuando me dí cuenta de que tengo una panza enorme. No podía parar de mirarme en el espejo y verme como un zumo. Se me llenaban los ojos de lágrimas. Quería patear todo pero las cosas no tienen la culpa, pobres. Lo peor es que me sentía re mal. Tenía como una especie de aguja que me pinchaba el pecho cada vez que me movía muy rápido o saltaba.
Sigo sosteniendo que Joey es una de las mejores personas que puede existir en la faz de la tierra. Gracias es muy pero muy poco. Lamento que no haya manera de demostrar todo mi agradecimiento y de retribuirte por todo.
Sigo sosteniendo que Joey es una de las mejores personas que puede existir en la faz de la tierra. Gracias es muy pero muy poco. Lamento que no haya manera de demostrar todo mi agradecimiento y de retribuirte por todo.
Qué mierda
Pensé que ir al gimnasio iba a ser la solución. Como si eso fuera poco, todo el esfuerzo de la semana se fue a la mismísima mierda porque el fin de semana (que no sé por qué wenchos existe) comí todo lo que en la semana no, y el doble también.
No me puedo acordar cómo hacía antes para no comer, para aguantar, para bajar. Tal vez es más complicado de lo que mr puedo acordar. Lo que no me entra en el cerebro es por qué si antes pude bajar de peso y ser SUMAMENTE flaca, ahora no. Me cuesta demasiado. No tengo la paciencia suficiente. Quiero que eso cambie de un día para el otro. Me pone histérica al máximo sentir que soy como el barril donde vive el Chavo del 8.
No me puedo acordar cómo hacía antes para no comer, para aguantar, para bajar. Tal vez es más complicado de lo que mr puedo acordar. Lo que no me entra en el cerebro es por qué si antes pude bajar de peso y ser SUMAMENTE flaca, ahora no. Me cuesta demasiado. No tengo la paciencia suficiente. Quiero que eso cambie de un día para el otro. Me pone histérica al máximo sentir que soy como el barril donde vive el Chavo del 8.
jueves, 16 de diciembre de 2010
Yo sabía
Como siempre supe, que deje de hablarme con la gente no va a afectar a nadie. Voy a terminar por hacerme un bien a mí y a los demás.
Es muy factible que la principio me cueste y no la pase bien pero, con el tiempo uno se termina acostumbrando a todo. A esto también.
Es muy factible que la principio me cueste y no la pase bien pero, con el tiempo uno se termina acostumbrando a todo. A esto también.
No lo iba a poder entender nunca. El motivo por el cual me "encapriché" por ir al gimnasio es algo que ella nunca va a conocer, por el simple hecho que no es algo que me convenga, ni le convenga.
Me agarró un ataque de histeria impresionante en el medio de la calle. La gente me miraba desconcertada. Ellos, claramente, tampoco entendían nada. No era mucho lo que pedía: ir al gimnasio. Además, estaba AHÍ, A UNA CUADRA!!! ¿Cuál era la diferencia? Para no desperdiciar el tiempo, me hubiera dejado.
Necesito pasar todas las horas posibles en ese lugar, ¿por qué nadie lo entiende? No le jodo la vida a nadie yendo a allá, haciendo miles de ejercicios, quemando tooooooodas las calorías posibles, en definitiva, siendo feliz.
Me agarró un ataque de histeria impresionante en el medio de la calle. La gente me miraba desconcertada. Ellos, claramente, tampoco entendían nada. No era mucho lo que pedía: ir al gimnasio. Además, estaba AHÍ, A UNA CUADRA!!! ¿Cuál era la diferencia? Para no desperdiciar el tiempo, me hubiera dejado.
Necesito pasar todas las horas posibles en ese lugar, ¿por qué nadie lo entiende? No le jodo la vida a nadie yendo a allá, haciendo miles de ejercicios, quemando tooooooodas las calorías posibles, en definitiva, siendo feliz.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
No me puedo ver
Después de tanto tiempo de no hacerlo, volví a mirarme al espejo, a sentarme en frenté de él y a intentar hablar con claridad y de sincerisarme en todos los sentidos. Eso fue algo que siempre me resultó porque, al mirarme, sabía que a mí no me podía mentir. Pero esta vez algo fue diferente. Me miré y empecé a llorar. Las palabras se atoraron en mi garganta y permanecieron ahí, sin dar señal de querer salir. Lo único que no pude dejar de hacer fue llorar. Ya ni siquiera conmigo puedo hablar. Hay tantas cosas atoradas en mi cerebro que siento como de a poco me van consumiendo. Tiene tanto poder sobre mí, TANTO. Es evidente que nunca voy a poder borrar la parte negativa. Es algo que va estar latente siempre, sin importar el esfuerzo que haga para eliminarlo.
martes, 14 de diciembre de 2010
No se preocupen
Simplemente no quiero que nadie nadie NADIE se preoecupe por mí. Ese es el motivo por el cual, a veces, digo mentiras sobre el tema. Es decir, yo voy a hacer todo lo posible por adelgazar y, si es necesario, no voy a comer pero si yo le cuento eso a la gente, después se va a transformar en una especie de problema y le van a dar más importancia de lo que en verdad tiene. No es trágico lo que quiero hacer, no me estoy por suicidar. No hay que exagerar (no soy la más adecuada para decir eso, pero son detalles no más). Yo estoy bien, eso es lo que verdaderamente tiene que importar, que yo, haciendo eso, soy FELIZ
Finalmente ayer empecé el gimnasio. No obtuve los resultados esperados pero supongo que es cuestión de tiempo.
Cuando ya no podía más, que sentía que ahí me quedaba, pensaba en qué es lo que lograba haciendo esa actividad. Y con eso terminé toooooooooodito :)
Lástima que cuando volví a casa sentí que, en vez de avanzar, había retrocedido. Y hoy lo mismo.
Cuando ya no podía más, que sentía que ahí me quedaba, pensaba en qué es lo que lograba haciendo esa actividad. Y con eso terminé toooooooooodito :)
Lástima que cuando volví a casa sentí que, en vez de avanzar, había retrocedido. Y hoy lo mismo.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Planeta Tierra
Me frustré. Lo que más quería hacer en el día, que era estar a las 18 a las 18 a las 18 a las 18hs en un lugar que me va a ayudar a ser sumamente feliz, se cayó. Y cuando me acuerdo el motivo me da una bronca. Lo peor es que cuando llegué a mi casa, en ese preciso instante, la lluvia cesó. Ya lo he dicho: el planeta Tierra está en mi contraaaaaaa. ¿Qué le habré hecho yo? Me lo pregunto seriamente... ¿El lunes pasará lo mismo?
Pucha
Hoy quería empezar el gimnasio. Verdaderamente estaba muy, digamos, emocionada. Tenía todo listo, preparado, cocinado. Tendría que haber empezado ayer, pero ¿qué pasó? Los viejos querían ver el lugar, al pedo. El punto es que hoy empecé mi día muy pum, para arriba porque a la tarde IBA A IR AL GIMNASIO. ¿Qué mejor que eso? Iba a poder empezar con mi dieta perfecta, todo encajaba en su lugar. Pero como siempre, o casi siempre, algo tuvo que salir mal. ¿Qué fue? La lluvia torrencial que duró lo que tardé desde la casa de la blonda hasta la mía. Pero ¿qué onda? Planeta Tierra ¿estás en mi contra? ¿Acaso no querés que vaya al gym? Justo en ESE momento tuviste que decidir ponerte a llorar de una manera inexplicable e innecesaria? ¿No podías esperar a que llegara al amado gimnasio para empezar con tus circos? NO, tenías que cagarme todo el plan que tenía. Gracias (es irónico, espero lo tengas asumido). Además me hacés decirle a la gente que sí, que voy a ir para después, a último momento obligarme a cambiar mis palabras porque SABÉS lo exagerada que es la Gá, que de cualquier gotita de aguita hace una catarata más grande que las de Iguazú e inunda una pileta más grande que todos los océanos juntos. Como plus, SABÍAS que no podía tirar de la soga porque está a menos de un pelito de romperse, entonces no me podía mandar sola, desobedecer y estar a las 18 hs en el amado e idolatrado lugar ubicado en Josema. ESOOOO ESOO ESOOOOOO es MALDAD. No creo haberte hecho NADA pero escuchame cuando te digo NADA TAAAAAN malo como para que me pagues con esta indeseable moneda (si hubieran sido euros, TAL VEZ te lo perdonaría).
Continuaba diciendo que, al final, me quedé en mi casa. Todo mal, esto no se queda así,
Continuaba diciendo que, al final, me quedé en mi casa. Todo mal, esto no se queda así,
jueves, 9 de diciembre de 2010
Basta
Es suficiente. No me voy a preocupar más por un tema alimenticio. No voy a comer nunca más (bueno, algo en algún momento supongo que ingeriré, tampoco puedo ser tan ingenua en creer que no voy a comer nunca más en la vida. O si...) y voy a hacer mucha actividad física, la suficiente.
Gracias (?
Bueno. Analicemos la situación: el punto específico de la cuestión, la piedra de cristal en el colchón que no deja dormir a London tranquila es que no paro de, no comer, TRAGAR desde que me puedo acordar. Y juro por lo más querido que pueda tener el oso panda que no hay nada MÁS desesperante que comer y comer y comer, y no poder parar. Para una persona común, ponele, no sería problema. Después de comer desesperadamente, como si nunca nadie la hubiera alimentado, después de haberse avanlanzado como una leona que protege a su cría de algún cocodrilo (?, se quejaría no más diciendo hay, estoy gorda, tengo una pancita. Y es obvio amor que te vas a sentir como una obesa de zumo si comiste como si alguien te estuviera robando la comida y fuera la útima vez que probaras bocado. Pero la mayoría de la gente se queda en eso, en la queja. Hablar es gratis, por consiguiente quejarse también. Pero yo NO. ¿A qué me refiero con esto? A que hay un día que trago a más no poder, me siento culpable. Entonces ¿qué hago? Sigo tragando porque no hay nada que me pueda sacar de adentro el gusto de desepción de mí misma. Me tiro a las manos desesperadas de la comida, para que me termine de hacer mierda, para que destruya lo poco puro que queda de mí. Cuando la comida diabólica terminó con su tarea, invade en mí un estado suicida. Y es literal. En ese momento no puedo dejar de pensar en que hay millonísimas calorías rondando por mi cuerpo, pegándose a mis caderas, piernas, brazos, cachetes, etc, convirtiéndose en grasa que queda ahí, marcada. Pienso que sería MUCHÍSIMO mejor morirme que aguantar tener un cuerpo gordo.
Ayer precisamente me pasó eso. Necesitaba salir de mi casa porque no paraba de comer ni un segundo. Era terminar de ingerir algo para agarrar otra cosa y así, todo el tiempo TODO. Salí. Iba en el colectivo y las lágrimas caían por mis mejillas sin forzarlas. Me sentía tan culpable por haber comido, y no solo eso, sino por haber comido TANTO. Pensé en que si me mataba había muchas cosas, las cuales siempre soñé hacer, que no las iba a poder llevar a cabo, pero ¿qué me importaba? Si en la eternidad iba a ser perfecta por siempre, sin tener que preocuparme por la comida. Además eso es lo que merecía. Morir por haber rompido la regla más sagrada.
Y ella me salvó. Podría asegurar que Joey es increible. Pongo las manos en el fuego por ella, sin dudarlo. Ayer me bancó. En conclusión, ella no sabía de mis planes suicidas ni mucho menos, ni que estaba mal, y nunca lo supo, ni lo va a saber; pero cuando le mandé un sms diciéndole que necesitaba salir de mi casa, si nos juntábamos por ahí, al toque me respondió. Probablemente, si no hubiera ido con ella a Rivadavia, hubiera ido sola y me hubiera matado. Es así. Eso iba a ser un hecho.
Igualmente, no va a estar siempre para salvarme. Un día nadie se lo va a esperar y yo me voy a matar. Un día, cuando como tanto que no pueda sobrellevarlo, me voy a matar.
Ayer precisamente me pasó eso. Necesitaba salir de mi casa porque no paraba de comer ni un segundo. Era terminar de ingerir algo para agarrar otra cosa y así, todo el tiempo TODO. Salí. Iba en el colectivo y las lágrimas caían por mis mejillas sin forzarlas. Me sentía tan culpable por haber comido, y no solo eso, sino por haber comido TANTO. Pensé en que si me mataba había muchas cosas, las cuales siempre soñé hacer, que no las iba a poder llevar a cabo, pero ¿qué me importaba? Si en la eternidad iba a ser perfecta por siempre, sin tener que preocuparme por la comida. Además eso es lo que merecía. Morir por haber rompido la regla más sagrada.
Y ella me salvó. Podría asegurar que Joey es increible. Pongo las manos en el fuego por ella, sin dudarlo. Ayer me bancó. En conclusión, ella no sabía de mis planes suicidas ni mucho menos, ni que estaba mal, y nunca lo supo, ni lo va a saber; pero cuando le mandé un sms diciéndole que necesitaba salir de mi casa, si nos juntábamos por ahí, al toque me respondió. Probablemente, si no hubiera ido con ella a Rivadavia, hubiera ido sola y me hubiera matado. Es así. Eso iba a ser un hecho.
Igualmente, no va a estar siempre para salvarme. Un día nadie se lo va a esperar y yo me voy a matar. Un día, cuando como tanto que no pueda sobrellevarlo, me voy a matar.