Anoche, escuchar a mi hermano hablar de su hermana que, en defecto también es la mía, aunque no haya nada que nos una más que un poco de sangre, me hizo dar cuenta de que la juzgo y soy la misma clase de persona que ella, o voy en camino. Según ellos, ella tiene un problema psicológico desde chica y que todo empezó con cosas leves, "travesuras de adolescentes". Para mí el único problema que tiene es egoísmo. Haciendo las mismas cosas que ella a mi edad me doy cuenta de que solo pienso en lo que a mí me beneficia y no puedo pensar en qué es lo que piensa al otro, o le conviene al otro, o siente el otro. Me doy cuenta pero no hago nada para solucionarlo, muy en el fondo creo que me gusta ser así. La parte moral de mí, que está escondida en un rincón muy chiquito de mi persona, detesta este sentir pero es así como soy y no voy a hacer nada por cambiarlo porque me cansé de intentar e intentar hacer bien las cosas y siempre fracasar. En una época llegué a disfrutar hacerle mal a la gente. Eso me llenaba de satisfacción. Era todo mucho más simple cuando no me esforzaba porque en lo único que me tenía que concentrar era en hacer mal y, con eso, protegerme.
Si ahora lastimo a la gente sería una hija de puta porque no se lo merecen, soy conciente de eso.
viernes, 28 de enero de 2011
domingo, 23 de enero de 2011
Te pierdo
Durante años sólo busqué agradarte, caerte bien, que me amaras con la intensidad que yo te amaba. Siempre consideré que mi presencia en tu vida no significaba nada, sin contar que mi persona se vio opacada toda la vida por Victoria, quien siempre fue tu predilecta. Llegué a sentir celos, envidia de ella por el simple hecho de acaparar toda tu atención. Nunca entendí qué me faltaba a mí para llegar a ser lo que ella para vos. Lo intenté, creo, todo y nada pareció funcionar. Cada vez que nos cruzamos en algún lado, las discusiones van subiendo de tono, las palabras son más hirientes, nos distanciamos más. Tal vez en algún momento lleguemos a ser dos personas que apenas se dirigen la palabra. No me gusta, debo decirlo. Extraño mucho esos tiempos en los que pasábamos horas y horas juntas, que me ibas a buscar al colegio y me llevabas a pasear. No sé por qué eso cambió.
Va a llegar el día en el que no estés más y nunca vas a saber cuánto te amé. Ojalá pudiéramos llegar a un aucerdo para dejar las peleas atrás. No sé que te hice, no se qué me hiciste. Solo sé que las cosas se dieron de esta manera y me gustaría poder cambiarlas.
Tendría que estar agradecida de todavía poder conservar a mi abuela porque muchas personas ya no la tienen y, seguramente, no es algo agradable, pero hoy la situación me sobrepasó: me empezaste a insultar y a amenazar sin justificación. Reaccioné y las cosas se tensaron aún más. No podías pretender que me quedara como una súbdita, sometida a tus maltratos. Lo que recibiste de mí no fueron precisamente palabras de amor. Ahora, en frío puedo entender que me pasé, que tendría que haber medido mis contestaciones pero es que no podía tolerar que vos me trataras de aquella forma. Lo lamento, pero no lo hace mi mamá, menos vos. Me quiero disculpar por lo que dije, pero me cuesta dar el brazo a torser. Cuando pasen algunos días, te llamaré y, por ahí podemos llegar a algo bueno. Quién sabe.
Va a llegar el día en el que no estés más y nunca vas a saber cuánto te amé. Ojalá pudiéramos llegar a un aucerdo para dejar las peleas atrás. No sé que te hice, no se qué me hiciste. Solo sé que las cosas se dieron de esta manera y me gustaría poder cambiarlas.
Tendría que estar agradecida de todavía poder conservar a mi abuela porque muchas personas ya no la tienen y, seguramente, no es algo agradable, pero hoy la situación me sobrepasó: me empezaste a insultar y a amenazar sin justificación. Reaccioné y las cosas se tensaron aún más. No podías pretender que me quedara como una súbdita, sometida a tus maltratos. Lo que recibiste de mí no fueron precisamente palabras de amor. Ahora, en frío puedo entender que me pasé, que tendría que haber medido mis contestaciones pero es que no podía tolerar que vos me trataras de aquella forma. Lo lamento, pero no lo hace mi mamá, menos vos. Me quiero disculpar por lo que dije, pero me cuesta dar el brazo a torser. Cuando pasen algunos días, te llamaré y, por ahí podemos llegar a algo bueno. Quién sabe.
martes, 11 de enero de 2011
Engordar
Quiero cerrar la boca, parar de ingerir cosas. O sea, no pido no comer. En este momento me conformo con no comer excesivamente pero no lo puedo controlar. Todo el tiempo estoy comiendo. No importa si tengo o no hambre. Es el ciclo de siempre. Durante estos días comí tanto que ahora como hasta llegar al tope, al punto de no aguantar la culpa. En ese momento invade en mí una necesidad de morirme porque no tolero sentirme tan gorda. Y ahí empiezo de nuevo a no comer. Honestamente a veces pienso que lo mejor sería morirme y dejar de pensar, de sentir.
Estoy viendo Cuestión de peso. ¿Voy a terminar así? Si sigo comiendo, ese va a ser mi destino. No quiero, no quiero, no quiero, no quiero.
"Estoy demostrando que soy cobarde porque me pudo un plato de comida."
El otro día mi papá me dijo que había aumentado de peso. ¿Tanto se nota? Dijo que eran 3 kilos. No me animo a pesarme.
Estoy viendo Cuestión de peso. ¿Voy a terminar así? Si sigo comiendo, ese va a ser mi destino. No quiero, no quiero, no quiero, no quiero.
"Estoy demostrando que soy cobarde porque me pudo un plato de comida."
El otro día mi papá me dijo que había aumentado de peso. ¿Tanto se nota? Dijo que eran 3 kilos. No me animo a pesarme.
lunes, 10 de enero de 2011
Decidí no hacerme problema por lo que comiera o no comiera en estos días. Lo sobrellevé bastante bien. En realidad comí todo lo que se me cruzó por la cabeza. No lo dudé. Pero ayer no pude aguantar más la culpa que en vano quise evitar. Después de cenar, no lo pude sostener. Y rechacé lo que acababa de ingerir. Hoy me controlé un poco más. Me estoy empezando a dar cuenta de que engordé. Indudablemente vuelvo con kilos de más :(
martes, 4 de enero de 2011
Melli
Feliz cumple. Dos años de amistad fueron suficientes para que te llegue a amar con la vida, para que te vuelvas una de las pocas personas importantísimas, infaltables en mi vida, para que te conviertas en mi Melli. No hay mucho más qeu decir de lo que te dije. Solo espero que pases un hermoso cumpleaños, que supere todas tus expectativas porque te lo merecés, porque sos una persona totalmente increíble. Quiero que sepas, en serio, voy a estar para todo lo que necesites SIEMPRE, como vos estuviste. Estoy sumamente en deuda con vos por todo lo que me ayudaste, apoyaste, aconsejaste. MUCHÍSIMAS GRACIAS. Te amo muchísimo Mell.
domingo, 2 de enero de 2011
Invisible
Estaba ahí, y no te percataste. Te estaba hablando y no me escuchabas. ¿A caso no te das cuenta de que respiro, de que vivo, de que sólo quiero un poquito de tu atención? Cuando llegamos te abracé; vos, me sacaste. Casi te podría decir que sentí que no te gustó esa actitud. A él le diste un abrazo que se prolongó, fácil, dos minutos. ¿Por qué a mí no? Prácticamente todos los comentarios que hiciste hacia mí fueron mala onda, criticando, retando. Nada bueno. Nada. Quisiera saber qué fue lo que hice para que me trates así. ¿Qué es lo que tengo que cambiar? ¿Por qué no te alcanza lo que soy?