Anoche, escuchar a mi hermano hablar de su hermana que, en defecto también es la mía, aunque no haya nada que nos una más que un poco de sangre, me hizo dar cuenta de que la juzgo y soy la misma clase de persona que ella, o voy en camino. Según ellos, ella tiene un problema psicológico desde chica y que todo empezó con cosas leves, "travesuras de adolescentes". Para mí el único problema que tiene es egoísmo. Haciendo las mismas cosas que ella a mi edad me doy cuenta de que solo pienso en lo que a mí me beneficia y no puedo pensar en qué es lo que piensa al otro, o le conviene al otro, o siente el otro. Me doy cuenta pero no hago nada para solucionarlo, muy en el fondo creo que me gusta ser así. La parte moral de mí, que está escondida en un rincón muy chiquito de mi persona, detesta este sentir pero es así como soy y no voy a hacer nada por cambiarlo porque me cansé de intentar e intentar hacer bien las cosas y siempre fracasar. En una época llegué a disfrutar hacerle mal a la gente. Eso me llenaba de satisfacción. Era todo mucho más simple cuando no me esforzaba porque en lo único que me tenía que concentrar era en hacer mal y, con eso, protegerme.
Si ahora lastimo a la gente sería una hija de puta porque no se lo merecen, soy conciente de eso.
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