-Hey, vos, agarrame la mano y no me dejes caer
-No
-Hey, vos, te necesito, no me abandones
-Salí
-Te lo ruego
-¿Acaso no entendés que no quiero saber nada de vos?
-Te necesito, ¿te lo dije?
-...
-Estoy cayendo, no quiero. Salvame, te lo pido.
-Es tarde para que quieras hacer algo
-Lo sé, sé que tarde en darme cuenta pero acá estoy, abriendo los ojos e intentando no caer de nuevo
-No
-Dame un abrazo, por favor. Eso me calmará
-No me interesa que te calmes
-¿Qué te he hecho?
-Nada
-¿Entonces?
-...
-¿Por qué el rechazo?
-No es lo que me hiciste a mí, es lo que te hiciste a vos. ¿No lo ves? Te sumergiste en una auto-destrucción y yo ya me cansé de estar ahí viendo cómo sucede eso sin que nada de lo que haga al respecto funcione, nada. La impotencia me ganó, me dí por vencida con vos
-Te pido perdón
-No es a mí a quién tenés que pedirle perdón, es a vos. Nuestra relación ya no tiene retorno
-Éramos amigas...
-Lo éramos, no más
-No me abandones, no
-Vos te abandonaste y no permitiste que te ayude cunado tuve la fuerza. Ahora no quiero
-Pero...
-Chau, tengo cosas más importantes que hacer
No hay comentarios:
Publicar un comentario